El reporte global 2017/2018, del Global
Entrepeneurship Monitor (GEM por sus siglas en inglés), emite indicadores
importantes para caracterizar el emprendimiento, a partir de un estudio que
incluye a 54 países, y donde Ecuador se ubica en el puesto 10 por el índice de
espíritu emprendedor de 0.28. Muestra diversos indicadores, que permiten
definir a Ecuador como un país de emprendedores. No obstante, una mirada al
carácter innovador del emprendimiento ecuatoriano, permite observar la
necesidad de dinamizar las acciones para dotarlo de mayor aplicación del
conocimiento.
Algunos indicadores relacionados con el
impacto del emprendimiento:
- Expectativas sobre la creación de empleos: Número de empleados que los
negocios tienen o esperan tener en los próximos cinco años. Aquellos que
mencionan 6 o más, constituyen el 6.6%, lugar 48 entre las naciones estudiadas.
- Innovación: Evalúa la innovación en los emprendimientos, observando en
qué medida los emprendedores introducen nuevos productos para algunos o todos
los clientes y que son ofrecidos por pocos o no tienen competidores. Se indica
un 16.5%, puesto 44.
- Participación de la industria: Se refiere a la intensidad de la
actividad emprendedora en las 10 principales industrias, agrupadas en cinco
grupos (Agricultura; Minería; Manufactura y Transporte; Actividad mayorista y
minorista; y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Finanzas,
Servicios Profesionales y Otros). Valor de 4.8%, lugar 49.
Evidentemente un factor donde Ecuador
no muestra resultados positivos, indicando un bajo nivel de innovación de su
actividad emprendedora.
Siguiendo al GEM Ecuador, este informe
aporta datos importantes para comprender las características de los nuevos
emprendedores según su nivel educativo. Los emprendedores con universidad
completa representan el 15.9% de la actividad emprendedora inicial, y solo el
0.8% posee estudios de maestría y doctorado. Los mayores valores están en los
grupos de primaria y secundaria completa, los cuales conjuntamente representan
casi el 70%. El porcentaje de actividad emprendedora temprana
en sectores de tecnología media o alta en el Ecuador es de 0,93, una de las más
bajas de la región (Lasio et al., 2018)
El análisis de estos documentos, permite
identificar algunos indicadores cuya tendencia constituyen retos para las
instituciones de educación superior ecuatorianas:
· Capital Humano e Investigación
· Creatividad
· Actividad emprendedora de empleados
· Carácter innovador de los emprendimientos
· Emprendimiento industrial
· Actividad emprendedora de los graduados y postgraduados universitarios
Los resultados de los informes citados,
reflejan un contexto donde existe espíritu emprendedor de la población
ecuatoriana y una proyección favorable desde el sector gubernamental. Las
condiciones deben continuar creándose y fortaleciéndose, de manera que puedan
dinamizar el emprendimiento como factor de impacto positivo en el desarrollo
económico y social del país.
Esto muestra otra característica del
emprendimiento ecuatoriano, su bajo componente innovador y escasa intensidad en
conocimiento. Lo que, a nuestro juicio, constituye una alerta al sector educativo
superior; del cual por supuesto no depende totalmente el desarrollo del
emprendimiento en el país, pero si es un actor clave en el proceso. Desde las
universidades ya se realizan muchas acciones positivas en favor de la
universidad emprendedora que ya dan frutos importantes. No obstante aun debe
generalizarse más este enfoque, esencialmente transformador de la gestión
universitaria.
Existen al menos tres componentes que
son considerados imprescindibles en este proceso, al interior de la universidad:
1.
Existencia de una estrategia
institucional para la Universidad Emprendedora: Fundamental para la creación de
una cultura de universidad emprendedora en la institución, desde la implicación
de los líderes directivos, académicos e investigativos universitarios; que
respalden y promuevan esta cultura. Incluyente de todos los cambios de procesos
y estructurales necesarios en el tiempo, y las acciones y presupuesto
requeridos para lograr la adopción de este enfoque; que debe ser transmitido en
la mayor amplitud del concepto de emprendimiento y no solo desde lo empresarial
y lo económico a los que está fuertemente asociado el término.
2.
Modelo pedagógico
innovador: No puede lograrse el desarrollo de una universidad emprendedora, sin
que sus procesos formativos sean innovadores. Es imprescindible potenciar la
innovación educativa, y aquí los docentes se erigen como actores clave. Y es
importante y necesario propiciar su superación, pero un elemento básico más
allá de sus competencias técnicas, pedagógicas y didácticas; es su actitud
emprendedora hacia la gestión de las materias que imparte y hacia su entorno, y
como esto lo transmite a los estudiantes.
3.
Sistema de gestión
de la relación Universidad-Empresa: Transitar desde las acciones aisladas,
espontáneas y generadas a partir únicamente de las necesidades del trabajo
universitario; a la definición de un sistema que, al interior de las relaciones
con el entorno general universitario, sea capaz de lograr una sólida
integración con las micro, pequeñas, medianas y grandes empresas; que permita
la realización de acciones y establecimiento de vínculos sistemáticos que
permitan la obtención de resultados positivos para ambas partes y desarrollar
el contexto económico y social.
Referencias bibliográficas:
Global Entrepreneurship
Research Association. (2018). Global Entrepreneurship Monitor 2017/2018.
Global Entrepreneurship Monitor. Retrieved from http://www.gemconsortium.org/report/50012
Lasio, V., Ordeñana, X.,
Caicedo, G., Samaniego, A., & Izquierdo, E. (2018). Global
Entrepeneurship Monitor Ecuador 2017. Quito: ESPAE-ESPOL.