Las
transformaciones económicas, políticas y sociales, derivadas del triunfo de la evolución
cubana en 1959, incluyeron el impulso a los vínculos entre universidad y sociedad.
Desde enero de ese año fue declarado el carácter gratuito y democrático de la educación.
Un paso importante constituyó la promulgación de la Reforma Universitaria en el
año 1962 que proclamó, entre otras, las siguientes políticas:
- La universidad debía estar en función
de las necesidades del país, dando prioridad a aquellas profesiones
estrechamente vinculadas con el desarrollo económico que se preveía, tales como
la rama agropecuaria y medicina.
- La investigación científica como un
factor imprescindible de la enseñanza superior.
- La expansión de la matrícula
universitaria.
- La vinculación con carácter sistémico
del nivel universitario con los niveles precedentes.
La
responsabilidad estatal por la educación y el carácter integrador del sistema
educacional y su vinculación con las necesidades del país constituyen las
premisas de partida de esta reforma.
En
el caso concreto de la relación Universidad-Empresa (UE), ha estado marcada por
el desarrollo de la ciencia y la técnica y su introducción en el modelo de
formación de los profesionales, especialmente desde la Reforma Universitaria de
1962 y la creación en 1976 del Ministerio de Educación Superior (MES). Aunque
la actividad científica universitaria estuvo dirigida hacia la solución de
problemas del entorno, su gestión se basaba fundamentalmente en la obtención de
resultados científicos y posteriormente se buscaba su introducción, lo que
provocó un distanciamiento con las demandas del sector productivo.
La
década de los noventa del siglo pasado trajo cambios derivados de la crisis
económica sufrida por nuestro país. En este contexto, la emergencia económica
condujo a transformaciones que incluyeron el fomento a la contratación del
personal científico para la realización de servicios científico-técnicos.
Es
en estas condiciones en que surgen organizaciones especializadas en el
fortalecimiento del vinculo I + D - empresa cubana y sector empresarial
extranjero existente en el país, como la Empresa de Gestión del Conocimiento y
la Tecnología (GECYT) del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente,
en 1993 y el Centro de Estudio de Tecnologías de Avanzada (CETA), en 1994, por
acuerdo de la Universidad Politécnica de Valencia y el Instituto Superior
Politécnico “José Antonio Echevarria”. Posteriormente, al reconocerse la
importancia de las estructuras de interfaz en los proceso de innovación
tecnológica, Surgen entonces las Oficinas de Transferencia de Tecnología o de
Gestión Tecnológica en las universidades y los Centros de Información y Gestión
Tecnológica (CIGET) en el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente y
estructuras similares en los institutos de investigación nacionales.
Paralelamente
se produce un fuerte impulso a los estudios de factibilidad y evaluación económica y comercial de las investigaciones
e innovaciones en las universidades. No obstante no se garantiza una adecuada
conexión entre resultados y necesidades. Como plantea Gómez Ceballos:
El
análisis de los hechos revela como ha ido evolucionando la vinculación universidad-empresa
en consonancia con la evolución del proceso de desarrollo de ciencia y la tecnología
en Cuba, lo cual significa que como regularidad esta relación se establece a partir
de un enfoque de producto/ventas, a pesar del esfuerzo realizado no se
garantiza la coherencia entre los esfuerzos científicos de las universidades y
las demandas de la producción, por lo que no se logra una alta pertinencia de
las investigaciones (Ceballos, 2000, p.32)
Existen algunos
factores por el lado del sector empresarial cubano, que debilitan la relación
con las instituciones universitarias.
- · Sistema
de dirección excesivamente centralizado y burocrático:
Los procesos de toma de decisiones se realizan generalmente, lejos del contexto
donde estas deben ejecutarse; adoptándose decisiones que desconocen elementos
locales de relevancia. Los mecanismos burocráticos existentes limitan la
oportunidad de las decisiones y por tanto, su eficacia.
- · Prioridad
de los aspectos operativos sobre los estratégicos:
El aporte universitario al desarrollo empresarial, se limita al concentrarse
estas organizaciones en la solución de problemas cotidianos, coyunturales y en
los objetivos a corto plazo.
- · Baja
capacidad financiera: La poca capacidad financiera de las
organizaciones de tipo empresarial, además de la inexistencia o papel
secundario de los esquemas financieros orientados a la innovación tecnológica y
la formación y capacitación de recursos humanos; constituye un fuerte obstáculo
a la vinculación con la universidad y su impacto social y económico.
- · Poca
presión de los factores del entorno empresarial:
nivel de competencia actual y potencial, características de la demanda,
sistemas de dirección actuales, entre otros; no constituyen factores impulsores
de una interacción provechosa entre universidad y empresa.
Una universidad emprendedora básicamente se trata de una
universidad capaz de generar emprendimientos basados en el conocimiento, que
puedan impactar positivamente en el desarrollo económico y social de su entorno.
El Marco de Referencia para las Universidades Emprendedoras(OECD and European
Commission, 2012),
propone siete áreas en las cuales debe concentrarse una universidad que quiera
convertirse en emprendedora:
·
Liderazgo
y Gobierno
·
Capacidad
organizativa, personas e incentivos
·
Desarrollo de
la iniciativa empresarial en la enseñanza y el aprendizaje
·
Caminos
para emprendedores
·
Universidad-empresa/relaciones
externas para el intercambio de conocimientos
·
La
universidad empresarial como institución internacionalizada
·
Medición del
impacto de la Universidad Empresarial
A partir de estas áreas, se exponen breves análisis sobre
las universidades cubanas:
1.
Liderazgo y Gobierno: No se incluyen en las estrategias
universitarias, objetivos y actividades ligadas a convertir la institución en
una universidad emprendedora. Si se formulan elementos relacionados con la
innovación y transferencia de resultados hacia la sociedad; pero alejados del
concepto del emprendimiento. Debemos señalar que el contexto económico,
político y social no favorece el emprendimiento sustentado en el conocimiento
como factor base. No existe la base legal para la creación de proyectos de
spin-off ni otros mecanismos para el emprendimiento universitario.
2.
Capacidad organizativa, personas e incentivos: Como entidades públicas, las universidades
cubanas dependen mayoritariamente del presupuesto estatal. Otras fuentes de
ingresos complementarios provienen de la comercialización de servicios
académicos a estudiantes extranjeros (posgrado, pregrado); científico-técnicos
y otros. Pero el presupuesto estatal constituye la fuente mayoritaria de los
recursos de las universidades. Las posibilidades de reinvertir este
financiamiento complementario obtenido por la comercialización de estos
servicios, es muy limitada pues está sujeta a decisiones gubernamentales. En
este contexto, apoyar a estudiantes, docentes y empresarios con ideas
emprendedoras es extremadamente difícil, además de la inexistencia de un marco
legal para desarrollar estos proyectos.
3.
Desarrollo de la iniciativa empresarial en la enseñanza y
el aprendizaje: Las
universidades cuabanas priorizan la elevación continua de la calidad de la
formación profesional, especialmente mediante la superación científica,
pedagógica y didáctica de los docentes. No obstante, la formación para el
emprendimiento es prácticamente inexistente en las dimensiones curricular y
extracurricular de los planes de estudio. Retomando lo expuesto en análisis
anteriores, no existen las condiciones económicas y legales para el desarrollo
de proyectos de emprendimiento desde las universidades y los profesionales.
4.
Caminos para emprendedores: A partir de lo anterior, no existe apoyo institucional
universitario a los emprendedores. Cualquier idea emprendedora por parte de
estudiantes o docentes universitarios, debe dirigirse a actividades de negocios
para las cuales no se requiere generalmente, una elevada calificación
profesional; por lo que el ejercicio autónomo de sus profesiones no es una
alternativa de trabajo viable actualmente en el país.
5.
Universidad-empresa/relaciones externas para
el intercambio de conocimientos: La relación Universidad-Empresa en Cuba, aún con muchos
obstáculos derivados de la limitada dinámica empresarial a nivel local y
nacional, la falta de financiamiento y la insuficiente cultura hacia esta
relación entre el sector empresarial, que afecta especialmente a los procesos
de innovación tecnológica; si se gestiona desde las universidades con mayor
prioridad. No obstante, esta relación se establece con fines docentes e
investigativos, con entidades generalmente estatales. La dimensión del
emprendimiento no está presente en sus acciones.
6.
La universidad empresarial como institución
internacionalizada: La
internacionalización forma parte de los procesos de gestión de las
universidades cubanas. No obstante adolece de las debilidades que caracterizan
a este proceso en gran parte de las universidades de la región: concentración
en la movilidad de estudiantes y profesores, falta de financiamiento, limitada
capacidad de actuación de las oficinas de relaciones internacionales, falta de
cultura de la internacionalización universitaria, insuficiente integración con
los procesos formativos. De manera que aunque se intenta potenciar la movilidad
de estudiantes, docentes e investigadores desde y hacia la universidad; esta
tiene objetivos de formación profesional e investigación, alejados del espíritu
y la práctica del emprendimiento desde la universidad.
7.
Medición del impacto de la Universidad Empresarial: La institución presta atención al impacto
de sus procesos en el entorno económico y social. Pero no se refiere al impacto
de sus estrategias y acciones de apoyo al emprendimiento, pues ya señalamos que
estas no existen.
Los invitamos a dejarnos sus
criterios: ¿Son emprendedoras las universidades cubanas?; ¿Existen condiciones para la
Universidad Emprendedora en Cuba en la actualidad?; ¿Cómo potenciar la adopción del enfoque y prácticas de la Universidad Emprendedora en el sistema de educación superior cubano?
Referencias:
- ·
Ceballos, G. G. (2000). Enfoque de Marketing
para el desarrollo de la actividad científica en las universidades.
Universidad de Pinar del Río.
- ·
OECD
y European Commission. (2012). A Guiding Framework for Entrepreneurial
Universities. OECD & European Commission, (Diciembre), 1–54. Recuperado
de https://www.oecd.org/site/cfecpr/EC-OECD Entrepreneurial Universities
Framework.pdf